miércoles, 13 de mayo de 2009

DECLARACIóN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES

Preámbulo:

Considerando que todo Animal posee derechos.

Considerando que el desconocimiento y desprecio de dichos derechos han conducido y siguen conduciendo al hombre a cometer crímenes contra la naturaleza y contra los Animales.

Considerando que el reconocimiento por parte de la especie humana de los derechos de la existencia de las otras especies de Animales constituye el fundamento de la coexistencia de las especies en el mundo.

Considerando que el hombre comete genocidio y existe la amenaza de que siga cometiéndolo.

Considerando que el respeto de los Animales por el hombre está ligado al respeto de los hombres entre ellos mismos.

Considerando que la educación debe enseñar, desde la infancia, a observar, comprender, respetar y amar a los Animales.

Se proclama lo siguiente:

Artículo 1: Todos los Animales nacen iguales ante la vida y tienen los mismos derechos a la existencia.

Artículo 2:

a) Todo Animal tiene derecho al respeto.

b) El hombre, en tanto que especie animal, no puede atribuirse el derecho a exterminar a los otros animales o de explotarlos violando ese derecho. Tiene la obligación de poner sus conocimientos al servicio de los Animales.

c) Todos los Animales tienen derecho a la atención, a los cuidados y a la protección del hombre.

Artículo 3:
a) Ningún Animal será sometido a malos tratos ni a actos crueles.

b) Si es necesaria la muerte de un Animal, ésta debe de ser instantánea, indolora y no generadora de angustia.

Artículo 4:
a) Todo Animal perteneciente a una especie salvaje tiene derecho a vivir libre en su propio ambiente natural, terrestre, aéreo o acuático, y a reproducirse.

b) Toda privación de libertad, incluso aquella que tenga fines educativos, es contraria a ese derecho.

Artículo 5:
a) Todo Animal perteneciente a una especie que viva tradicionalmente en el entorno del hombre, tiene derecho a vivir y a crecer al ritmo y en condiciones de vida y de libertad que sean propias de su especie.

b) Toda modificación de dicho ritmo o dichas condiciones que fuera impuesta por el hombre con fines mercantiles es contraria a ese derecho.

Artículo 6: Todo Animal que el hombre ha escogido como compañero tiene derecho a que la duración de su vida sea conforme a su longevidad natural.

Artículo 7: Todo Animal de trabajo tiene derecho a una limitación razonable del tiempo e intensidad de trabajo, a una alimentación reparadora y al reposo.

Artículo 8:

a) La experimentación animal que implique un sufrimiento físico o psicológico es incompatible con los derechos del animal, tanto si se trata de experimentos médicos, científicos, comerciales, como toda otra forma de experimentación.

b) Las técnicas alternativas deben ser utilizadas y desarrolladas.

Artículo 9: Cuando un Animal es criado para la alimentación, debe ser nutrido, instalado y transportado, así como sacrificado, sin que ello resulte para él motivo de ansiedad o dolor.

Artículo 10:

a) Ningún Animal debe de ser explotado para esparcimiento del hombre.

b) Las exhibiciones de animales y los espectáculos que se sirven de Animales son incompatibles con la dignidad del Animal.

Artículo 11: Todo acto que implique la muerte de un Animal sin necesidad es un biocidio, es decir, un crimen contra la vida.

Artículo 12:

a) Todo acto que implique la muerte de un gran número de animales es un genocidio, es decir, un crimen contra la especie.

b) La contaminación y la destrucción del ambiente natural conducen al genocidio.

Artículo 13:

a) Un Animal muerto debe ser tratado con respeto.

b) Las escenas de violencia en las cuales los animales son víctimas deben ser prohibidas en el cine y en la televisión salvo si tiene como fin el dar muestra de los atentados contra los derechos del animal.

Artículo 14:

a) Los organismos de protección y salvaguarda de los Animales deben ser representados a nivel gubernamental.

b) Los derechos del animal deben ser defendidos por la ley, como lo son los derechos del hombre.

La declaración, proclamada el 15 de octubre de 1978, fue aprobada por la Organización de la Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), y posteriormente por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

martes, 12 de mayo de 2009

UN ARTICULO DE PEREZ REVERTE

Este artículo fue publicado hace unos meses.

El Semanal
Arturo Pérez-Reverte



Un perro ovejero pequeño, feo y valiente, nos tuvo detenidos una vez a varios automóviles durante un rato, porque una oveja de su rebaño estaba rezagada, mordisqueando hierba en la cuneta. Y el chucho seguía quieto, en medio de la carretera como un impasible Don Tancredo, con un ojo en los automóviles y otro en la mala pécora, sin moverse hasta que la tipa cruzó por fin. Entonces le tiró una rutinaria dentellada a los cuartos traseros y se fue detrás, con un trotecillo chulito y la satisfacción del deber cumplido. Fueron dos o tres minutos en que no se oyó ni un solo bocinazo. Impresionados a pesar nuestro, arrancados por un momento a la prisa y la impaciencia, ninguno de los diez o doce conductores detenidos pudo evitar rendir ese pequeño homenaje al valor concienzudo el animal. Aquel chucho era un profesional.

Hay muchas historias propias y ajenas con perros. En un hospital de Lugo, por ejemplo, uno cuyo dueño murió hace siete meses sigue viviendo en la puerta, después de recorrer varios kilómetros persiguiendo a una ambulancia en la que su amo agonizaba.. Llegó exhausto, con las patas heridas por la carrera y allí continúa, esperando verlo salir. Las enfermeras y los vigilantes del hospital, que ahora le dan comida y lo cuidan, ignoran su nombre y lo llaman "Calcetines".

Esa es una historia con final feliz, pero otras no lo son tanto. En Borovo Naselje, en la antigua Yugoslavia, una mujer fue violada por los chetniks serbios, ante la pasividad de sus vecinos, me contaba que el único defensor que tuvo al escuchar sus gritos fue su perro, un pastor alemán que estuvo peleando en la puerta de su casa y en el vestíbulo y en la escalera hasta que los agresores lo mataron de un tiro.

El mío es un labrador negro, macho y se llama Sombra. Durante mucho tiempo, cuando el arriba firmante volvía de noche más flaco y sin afeitar, con una mochila al hombro, de uno de esos territorios comanches donde se ganaba el pan, Sombra salía al jardín enloquecido de entusiasmo, moviendo el rabo y gimiendo plácido, a frotarse contra mis piernas y a tumbarse en el suelo, patas arriba para que lo acariciase. Nunca tuvo un ladrido a destiempo, un gruñido ni un mal gesto. Se queda ahí, quieto y silencioso, mirándome con sus ojos oscuros y fieles, pendiente de una voz o una caricia. Incluso cuando alguna perra en celo o su instinto de libertad lo llaman lejos y se escapa, y vuelve al cabo de varias horas sucio, sediento y fatigado, con el rabo entre las piernas porque sabe que le espera una buena bronca o una zurra por golfo y por putero, lo hace humildemente, dispuesto a llevarse lo suyo, mirándome con esos ojos leales que te desarman. Ya es viejo - tiene doce años - y morirá pronto, supongo. Es un buen perro y lo echaré de menos. Y estoy seguro de que a mí, que no tengo precisamente una lágrima fácil, ese chucho puñetero me hará llorar.

En fin. Humedades sensibles aparte, todo esto viene a cuento porque hoy es el primer domingo de las primeras vacaciones de verano. Y porque a estas horas, estoy seguro que por las carreteras de este país vagan cientos de perros desconcertados, exhaustos, siguiendo la línea de asfalto por la que se fueron sus dueños que los abandonaron. Pues el perro supone un incordio para las vacaciones. Una cosa es el cachorro gracioso para los niños, que se mete en cualquier parte y otra el grandullón al que hay que vacunar, alimentar y albergar y que te fastidia, con su presencia incómoda, el viaje en automóvil, a la costa o al pueblo. Así que al abuelo se le mete en un asilo, y al perro se le lleva a un paraje lejano, se abre la puerta y se le dice, sal, Tobi, juega un poco. Después el propietario acelera y se larga, sin mirar siquiera por el retrovisor. Libre del jodío chucho.

¿Se acuerdan de aquel anuncio estremecedor, un perro abandonado en mitad de una carretera, bajo la lluvia, sus ojos cansados y tristes, bajo el rótulo: "El nunca lo haría"? Es cierto. El nunca lo haría, pero buena parte de nosotros sí. Igual usted mismo, respetable lector que hojea "El Semanal" en este momento, acaba de hacerlo. ¿Y sabe lo que le digo? Pues que, de ser así, ojalá se le indigeste esa paella por la que van a clavarle veinte mil pesetas en el chiringuito, o se le pinche el flotador del pato y se ahogue, cacho cabrón. Porque ya quisiéramos los humanos tener un ápice de la lealtad y el coraje de esos chuchos de limpio corazón. No recuerdo quién dijo aquello de que cuanto más conozco a los hombres más quiero a mi perro; pero es cierto. Al suyo, al mío, a cualquier perro.

lunes, 11 de mayo de 2009

CHA apuesta por la protección animal a través de una legislación 100% animalista


CHA ha instalado hoy una mesa informativa en Zaragoza para reclamar la protección animal a través de una legislación que esté basada en criterio animalistas y no en otros como los de salud pública o agricultura. La coordinadora de la colla de protección animal de CHA, Patricia Gericó, junto al Diputado de CHA en las Cortes, Chesús Yuste, han destacado que la Ley de protección animal de Aragón lleva seis años sin desarrollarse y que todavía queda mucho camino para adaptar y crear normativas municipales desde el punto de vista de la defensa de los animales y no desde una óptica de salud pública, que es lo que ocurre en estos momentos.

Patricia Gericó ha remarcado que “en Zaragoza queda mucha labor por delante que va desde la sensibilización general hasta la aplicación de medidas concretas como la ampliación del horario de adopciones, que las protectoras asuman la gestión del centro municipal (perrera), la creación de brigadas de voluntarios para la defensa de los derechos de los animales…” y recuerda que “los últimos pasos en esta materia en el Ayuntamiento se han dado gracias a CHA. A través de varias iniciativas se logró que los animales en adopción puedan verse a través de la web del ayuntamiento de Zaragoza y también se ha conseguido el respaldo de todos los grupos municipales para que se pongan en marcha campañas contra el abandono y en fomento de la adopción, aunque todavía no son una realidad”

Durante la jornada de hoy también se ha querido sensibilizar respecto a las adopciones. CHA ha repartido el tradicional cuento “bolita de Nieve” destinado a niños/as y creado por la colla para explicar las aventuras de un perro que es abandonado, trasladado a un centro municipal y adoptado después.



21 Enero 2009 a 8:00 pm · Archivado en Aragón ·Etiquetado Aragón, Protección Animal

LAS VACACIONES DE MI MASCOTA

Por tercer año consecutivo la Colla de Protección Animal de CHA-Zaragoza ha puesto en marcha la campaña “Las vacaciones de mi mascota” para concienciar sobre las alternativas existentes ante el abandono de animales que lamentablemente suele incrementarse en verano. En el nuevo blog de la campaña (http://lasvacacionesdemimascota.spaces.live.com/) se muestran casos reales de dónde pasan las vacaciones las mascotas (las fotos y la información deben enviarse a lasvacacionesdemimascota@gmail.com).

De esta manera, se nos recuerda que una mascota no es un juguete de usar y tirar. La adquisición de un animal de compañía supone asumir una responsabilidad y hoy existen muchas opciones antes de abandonar una mascota: por un lado, se han creado guarderías para mascotas y, por otro, cada vez es más amplia la oferta de empresas turísticas que cuentan con servicios especiales para que se pueda viajar con los animales de compañía. Así que no hay excusas… Ya sabéis, él nunca lo haría.

Además, el nuevo blog incluye reportajes fotográficos de las actividades desarrolladas por la Colla de Protección Animal de CHA, como las dos ediciones del Festival del Perro Mestizo o las campañas contra el uso de pieles, la vivisección o sobre la limpieza en el mar. La bitádora se completa con varios enlaces a webs de organizaciones de defensa de los animales.

COLABORADORA


LIDIA, COLABAORA EN LA PROTECTORA


NACHO, COLABORADOR DE LA PROTECTORA